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13 de julio de 2009

Voluntariado Medioambiental en la Playa de Levante



Taller de origami con los voluntarios de Amigos del Parque de Los Toruños.

Eloísa Ramos Durán y José Antonio Bajo Rodríguez.


Grupo de voluntarios al completo, tras el taller de origami.


En los últimos fines de semana se ha venido realizando una actividad muy gratificante y divertida en la Playa de Levante (Valdelagrana, Puerto de Santa María), organizada por la Asociación Amigos del Parque de Los Toruños, en colaboración con técnicos del Parque Metropolitano Marisma de Los Toruños y Pinar de La Algaida.


Allí que estuvismo, echando un cable e intentando concienciar a los bañistas del uso adecuado de una playa donde anidan entre las dunas aves autóctonas de la zona, en peligro de extinción, como el charrancito.


Ataviados con nuestra camiseta, fuimos repartiendo folletitos informativos, y explicando a quiénes se acercaban por nuestra carpita dónde estaban los nidos (en la zona acotada para la preservación de la cría).

Disfrutamos muchísimo avistando con nuestros telescopios a las parejas de charrancitos, viendo como la madre se quedaba a cuidar de los polluelos y a darles fresquito (hay que tener en cuenta que al sol, con las altas temperaturas, éstos al ser pequeñitos y no controlar su propia temperatura corporal, pueden sufrir golpes de calor y perecer), mientras el padre iba y venía sin parar, del mar al nido y del nido al mar, intentando pescar pequeños pececillos para alimentar a su familia.

Un espectáculo al alcance de todos, una maravilla, bien cerquita, que conocemos bien gracias a la pasión y el entusiasmo que ponen en todo las amigas Elo Ramos y Virginia Narbona, Técnico del Parque y Monitora Educadora en Medio Ambiente, respectivamente.


Además tuvimos la suerte de que Pepe Bajo nos deleitara con su arte: un maravilloso taller de origami (papiroflexia), donde pequeños y adultos disfrutaron de lo lindo, creando charrancitos de papel con sus propias manos.

Una experiencia genial, para repetir siempre que se pueda.




1 de julio de 2009

Delirios y Mareas, en la Caballero Bonald. Y sigue el sueño...

José Carlos Fernández, Josefa Parra, Rosario Troncoso y José Prudencio López Campuzano.


Mon Gómez.

Josefa Parra, Rosario Troncoso y José Prudencio López Campuzano.


José Carlos Fernández, Josefa Parra, Rosario Troncoso y José Prudencio López Campuzano.


Josefa Parra, Rosario Troncoso y José Prudencio López Campuzano.





Calurosa tarde de los últimos estertores de junio. Ocho y media de la tarde. La casa del maestro Pepe Caballero Bonald. Mis nervios, mi poesía recién nacida, mi gente querida. Y este increíble sueño que sigue, y no termina aún.
Comienza José Carlos, mi entrañable editor, arropándome como siempre con sus cálidas palabras.



Sigue Josefa Parra, Pepa, mi amiga, mi admirada poeta, prologuista de lujo de "Delirios y Mareas", genial y maravillosa persona, para llegar a José Prudencio López Campuzano, mi amigo, mi padrino de Jerez, ya de la familia, quien me acuna entre los algodones de sus piropos y su bien hilado discurso, artífice del sueño, arquitecto de esta quimera hecha realidad.

Y viene Mon, desde un norte llenito de sur, meiga buena, hada maravillosa, que me presta su voz mágica y musical para leer mi pequeñito poema en gallego.

Y ahí, desde la misma silla donde leyó Ángel González, gigante, la gran Gioconda Belli, donde hace apenas quince días presentó su poemario José Manuel Caballero Bonald, grandísimo maestro, voy desgranando mis humildes versos, y aunque me siento pequeñita a pesar de lo grande que soy, abrumada por el honor inmenso de estar ahí, estando despierta (pellízquenme, porque no lo creo aún), soy feliz, inmensamente feliz.

Gracias a todos por darme este cariño tan infinito, que me alimenta el espíritu para siempre.

Ya tengo bellísimos recuerdos en la colección de vivencias extraordinarias, para volver a ellos, a refugiarme cuando vengan malos tiempos, que no lo son en absoluto para la lírica.
GRACIAS, de corazón.