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15 de diciembre de 2009

Desazón

Desazón. Es la sensación que me produce presentar mis poemas al público.
Más que desazón es emoción, y la mayoría de las veces es terror en estado puro.
Lo sorprendente (hasta ahora) es que casi siempre, estos actos salen bien, y todo gracias a la ayuda de esa gente que siempre está ahí, con la que siempre cuento.
Es una grandísima suerte. No me puedo quejar en absoluto.
Pero me quejo. Soy así de ingrata.
Me quejo de no tener la seguridad que muchos de mis autores admirados demuestran. Quizás soy una derrotista nata, y soy incapaz de verle el lado positivo a las cosas.
Pero siempre es un reto presentar un libro, y el reto es doble, si se presenta el mismo libro varias veces (exigencias de la promoción de un género tan complicado como la poesía), o triple, si lo que se pretende es que la gente disfrute, por encima de todo.
Lejos de engordar el ego (la que engorda soy yo), lucho contra los miedos que vienen de mi propio origen, y lucho contra el peor enemigo que se puede tener: uno mismo.
Seguiré pisando fuerte, creyendo, como mi buen amigo Valero siempre me recuerda, en las letras, en aquello que escribo. No voy a perder la perspectiva (gracias Manolo). Conseguiré mantener el equilibrio y mimar mi vocación.
Y ahora que hace tanto frío, y que el miedo acecha, seguiré envolviéndome en poesía, para abrigar mis pasos.
De momento, una cita donde el calorcito se da por hecho es este jueves 17, en El Cambalache. El amigo y poeta Miguel Ángel García Argüez, me arropará con su buen hacer, presentando mis poemas en Cádiz, y la cantautora de la voz gigantesca, Verónica Díaz, amiga también, rematará la faena, cantando como nadie más que ella lo hace, emocionándonos con sus temas.
También habrá sorpresas, y muchas voces amantes de la poesía.
Esperemos que las musas también nos echen el cable este jueves.
De momento hasta que llegue, seguirá la desazón la que me agarre de la mano y duerma conmigo.
Salud, amigos.
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12 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Ánimo y suerte. El Cambalache siempre acoge y lo hace todo más fácil. Tómate una copa antes y verás qué bien va todo. Siento estar tan lejos no sólo de Cádiz, sino del calor del bar de Hassan. Aquí estamos a -5º. Un beso.

Sombragris dijo...

Adelante y leña al mono que es de goma.Una de las pocas cosas que he aprendido con los años es que un buen momento (como diría Serrat "cuando de vez en cuando la vida te besa en la boca")hace que uno se olvide de los sinsabores.
Allí es donde debe uno estar y disfrutarlo antes,durante y después.

don fernando dijo...

Tu entereza hará que salgas airosa. Ánimo, mucho ánimo. Ser poeta es un privilegio que no todos/as podemos poseer. No dudo de que te esperan con los brazos y mentes abiertos, y no los/as defraudarás, de ello estoy seguro. Me gustaría estar ahí, pero me queda un poco a desmano. Un abrazo.

Francisco dijo...

¡¡Exijo más presentaciones!! Que a esta no puedo ir y a la siguiente esta muy lejos; yo creo que si tienes 10 presentaciones, las diez tendrían un lleno absoluto, ¿pero qué estoy diciendo? lleno absoluto... lleno absoluto... serian como la primera que había gente incluso en la puerta.

Luis García Gil dijo...

No sé a qué inseguridad te refieres, querida Charo. Tu poesía conmueve a quien la escucha con lo que todo lo tienes ganado de antemano. Suerte para esa presentación gaditana en Cambalache en la que haremos todo lo posible por estar. Un beso.

Rosario Troncoso dijo...

Gracias por tus palabras, Antonio, amigo. Yo sé que si estuvieras por aquí irías a acompañarme y a tomarte una copita con nosotros en El Cambalache. A ver si hay pronto una ocasión para encontrarnos.
Disfrutas de estos días, aunque haga "fresquito". Un beso enorme.

Rosario Troncoso dijo...

Alfonsoooo!!!!! Yo cuento con vosotros, tenemos que hacer alguna lecturita juntos, ¿eh?
Gracias por tu amistad, por tus palabras, por tu apoyo, de corazón.
Muaks! Un abrazote!

Rosario Troncoso dijo...

Don Fernando, que arte tienes. Estarás a desmano geográficamente, pero siempre estás a tiempo, perfectamente para animarme. Gracias, de verdad. Mi poesía pa tí, pa cuando la quieras. :-)

Rosario Troncoso dijo...

Fran: déjate de presentaciones y a estudiar!!!! Jajajaja (me salió la vena profe).
Ahora lo que importa es que acabes satisfecho en los exámenes. Yo te prometo que haré más cosillas contando contigo y con Adri, para que participéis. Sigue escribiendo tan bien, y leyendo mucho mucho, para aprender y seguir evolucionando como lo estás haciendo.
Has crecido mucho intelectualmente desde que yo te daba clase (hace tres años ya) y vas a ser, ERES, una persona increíble y serás un gran escritor. Tienes materia prima suficiente.
Aliméntate de palabras.
Tienes mi apoyo siempre, ya lo sabes.
Muaks!

Jorge Ampuero dijo...

Creo que dentro de toda la desazón vibra el oleaje de la náusea poética perfecta.

Un abrazo...

Antonio Serrano Cueto dijo...

En mi blog he colgado una entrada hoy sábado que te gustará, Charo. Un beso nevado desde Lovaina.

Anónimo dijo...

To be a adroit human being is to from a philanthropic of openness to the far-out, an skill to trust uncertain things beyond your own control, that can govern you to be shattered in uncommonly outermost circumstances as which you were not to blame. That says something very weighty about the get of the righteous passion: that it is based on a conviction in the unpredictable and on a willingness to be exposed; it's based on being more like a weed than like a jewel, something somewhat tenuous, but whose extremely special attractiveness is inseparable from that fragility.